Transformar la Secundaria Misionera

En la última década se ha instalado con fuerza en el sistema educativo de nuestro país la necesidad de avanzar con cambios y transformaciones de la educación secundaria, principalmente la urgencia de repensar los formatos curriculares, los enfoques pedagógicos y los dispositivos institucionales. Pensar críticamente y reformular la fragmentación del currículum escolar en disciplinas, los formatos rígidos que no favorecen nuevos modos de acceso al conocimiento integrado, profundo y conectado con los problemas e intereses que exige un mundo cambiante, complejo y global.

La escuela secundaria es central para garantizar el derecho inalienable de la educación. Esto implica que los estudiantes deben sentir que el conocimiento es suyo, que son capaces de aprender, que son (bastante) independientes en el aprendizaje, que sienten que vale la pena lo aprendido y que les sirve como caja de herramientas para cambiar su destino (Rivas, 2020). Estudiantes que puedan tener una visión global que les permita dar un mayor significado a los desafíos que se les presentan en sus vidas, resolver problemas del mundo real y proyectarse. 

Para ello es necesario avanzar hacia otros modos de acceso al saber más enriquecedores y potentes, superadores de la exposición y la trasmisión reproductiva como únicos escenarios de aprendizaje, tales como el aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje cooperativo y colaborativo, resolución de problemas a través de estudios de caso, entre otras metodologías activas de aprendizaje, que ponen al estudiante en el centro de los procesos y promueven saberes más profundos e interrelacionados (Perkins, 2010). En esta línea, repensar la gramática escolar y aunar esfuerzos para seguir mejorando las oportunidades educativas de nuestros estudiantes.

Esto constituye el fundamento de la política integral de transformación de la Escuela Secundaria Misionera. Apunta a continuar fortaleciendo el derecho al acceso a la educación de los jóvenes misioneros, mejorar los aprendizajes desarrollados, permanencia y egreso efectivo de todos los estudiantes, atendiendo especialmente a sus trayectorias educativas y su Proyecto de Vida. El objetivo es reducir las desigualdades educativas y potenciar los aprendizajes, a partir del trabajo en red colaborativo con expertos, la evaluación para la mejora continua y el fortalecimiento de nuestra identidad.

En alianza estratégica con el Instituto Natura y CIPPEC se desarrolla una política integral para la transformación con 5 hitos principales:

1.       Desarrollo curricular

2.       Fortalecimiento del sistema

3.       Mejora de las condiciones institucionales

4.       Acompañamiento de las trayectorias escolares

5.       Formación docente continua y acompañamiento a las escuelas.